La roca cayó seca

La roca cayó seca a un milímetro de nosotros con gran estruendo pero nuestros besos no se detuvieron, tenían un sabor embriagador que parecían protegernos de ese tipo de accidentes, por eso seguimos enlazados hasta la oscuridad del placer. Luego nos pusimos en la cola de embarque cuando ya los demás pasajeros habían presentado sus […]